viernes, 11 de octubre de 2019

... Incertidumbre ...


               
*** 04 abril de 2015, sábado, 06:49 hrs.

…  Nada tan inquietante y agotador como la incertidumbre. Ese temor que de continuo acompaña por cuanto la respuesta o la solución acerca de algo, no se da. Es ausencia de certeza; como estar flotando en la nada sin vislumbrar por parte alguna un asidero, un punto de apoyo. En estos tiempos en curso, tu otoño, con el frío y el viento sobre tus hombros y en tu cuerpo, es una constante en tu devenir. ¿La manejas de un modo diferente sereno y consciente por cuanto intuyes que tu perspectiva a futuro te proveerá la respuesta o respuestas que te aporten algo de paz, de estabilidad?

Lo desconocido. Sí, es en éste sentido que mi equilibrio se diluye; no sé si es duda, o miedo, o ignorancia absoluta o relativa de lo que me sobrevendrá; es la presencia constante en mi espíritu de esa como intimidación.

En estos tiempos postreros mi actitud ha estado encaminada en forma prevalente a no abrigar a no convivir con o, bajo un manto de duda; a tener la serenidad requerida para asumir los pequeños o grandes retos.

Más como todo es relativo y nada llega a ser suficiente, lo desconocido sigue siendo presencia insuperable. El tiempo con lo que lleva aparejado, ha sido de aprendizaje; lección constante por cuanto lo inesperado en cualquier instante irrumpe rompiendo o  quebrando la línea uniforme de mi equilibrio, de mi armonía habitual por las que tanto he batallado para darle a mi existencia cordura y paz y así hacer el tránsito final de mi recorrido; pleno, consciente, esmerado y cuidadoso de mi propio yo; de mi esencia, de mi cuerpo; no para negar o desvirtuar la finitud de la vida, más sí para revestirla de cabal integridad; para acceder al extremo de esta singular y sorprendente jornada que ha sido mi vida. Ajeno al temor; la incertidumbre y a todo conato de recelo frente a lo inédito.

Bien complejo y más allá de esto difícil; empero mi esmero es diario, constante para alcanzar, para ser, bajo esas previsiones, condiciones si se quiere, ideales.

Extremo opuesto a la vida: morir. Siempre ha sido así por todos los tiempos y nada lo cambiará. Desde éste punto de vista esa realidad no forma parte de lo desconocido con la precisión sí, que la incertidumbre aneja a dicha verdad-realidad, es cuándo, cómo y dónde, con su hora consecuente, irrumpirá  ...


                                                                     

1 comentario: