viernes, 18 de octubre de 2019

... LOS ABUELOS Y UN DESATINO DE LOS PADRES ...

             
  ideas sueltas acerca de todo y de, ……… ¡nada! ......

  CV:      Qué homenaje más hermoso el que le hace usted a la figura del abuelo materno; además a la figura materna, y me hace recordar con un poco de sonrisa que yo a mis estudiantes en la Universidad con más frecuencia, les exhorto al amor por el abuelo o por los abuelos; es una línea de fraternidad muy especial, porque de algún modo los abuelos, logran anteponer los intereses de la educación, de la vigilancia, de las normas, como a cierta afirmación de libre pensamiento, de la libertad, del hacer de acuerdo a lo que uno quiere; el abuelo ya no tiene esa responsabilidad de línea directa que tiene el padre. 

- CV: Yo quedo completamente exultante y de nuevo agradecido porque me parece que a la hora de hacer la genealogía de las almas y de la nobleza de los pueblos, esa línea de los abuelos paternos y maternos hay que reivindicarla en la historia de los individuos, pero también en las historias colectivas. Hay una cosa que a mí me cautiva, perdón la palabra, la empleo a sabiendas de su personalidad Carlos Gaviria y es su capacidad de reacción intuitiva e inmediata ante la injusticia, y quisiera desde ese punto de vista saber, cuál es el primer recuerdo de alguna reacción por injusticia que usted haya contemplado, que le haya hecho tomar conciencia del carácter desigual, terrible, desequilibrado de la relación entre los hombres y la necesidad de introducir como una especie de antídoto contra la crueldad.

- CG: Bueno, qué pregunta tan importante. y también me obliga a remontarme a mi infancia y recordar cosas y ahora como usted lo dice de una manera tan bella, que me parece cautivante la capacidad que yo tengo, para reaccionar frente a la injusticia; debo decirle esto: usted me lo atribuye como un mérito, pero no es un mérito, porque es mí es una reacción instintiva y uno no es dueño de sus instintos, uno no controla las reacciones instintivas, por tanto no es que esa actitud yo la haya cultivado; la he cultivado ciertamente, pero en mí se daba de una manera originaria y cuando usted me pregunta, creo que la respuesta más acertada que le doy es esta: la primera reacción mía de indignación, de dolor, de molestia grande, de ira frente a la injusticia, era cuando niños vecinos eran castigados y recibían fuetazos y correazos y lloraban, y el padre o la madre los azotaban yo sentía una indignación que superaba mi capacidad de control y yo pienso que en ese episodio del padre o la madre que azoten el niño débil está en embrión todo el carácter abrumador del poder que ejerce quien lo tiene frente al débil, contra el que no lo tiene, yo creo que esa es la prefiguración de lo que ocurre luego, en el Estado, y muy especialmente en los Estados Totalitarios, o los Estados Autoritarios, pero creo que la primera reacción mía fue esa; quedé muy frustrado. En la corte constitucional cuando fui magistrado y propuse una sentencia que fue derrotada por un voto; obtuvimos cuatro votos por el Sí y cinco por el No. Infortunadamente, un magistrado que se había manifestado a favor de la sentencia, finalmente dijo que no, y fuimos derrotados; y fue la sentencia o la ponencia, en la que yo proponía que se declarara inconstitucional el castigo a los niños y me parece que con todo fundamento, porque en la constitución de 1991 se establece en los Artículos 46 y siguientes que las relaciones familiares deben estar absolutamente libres de violencia y que las relaciones familiares deben ser simétricas e iguales, en donde no debe haber nada de eso. Naturalmente que mis compañeros de sala, algunos de los que no compartieron la sentencia, argüían que ahí no quedaba el castigo; desde luego, el castigo es una forma de violencia, por más que se le trate de morigerar la presentación; cuando un niño comete una falta y es castigado, naturalmente hay violencia, ¿cómo hay que educar a los niños?, es un problema que se sigue de allí. Una pregunta que ahí se plantea a propósito de un episodio como ese, y eso nos daría para otra conversación extensa, que tuviera como objetivo ese; pero lo que yo he percibido, es que ordinariamente lo que se hace, es sustituir el proceso educativo, que es siempre más penoso, más demandante hacia los padres de familia, pero mucho más eficaz por el castigo que produce efectos inmediatos, pero que para mí, sigue siendo irritante, indignante y completamente contrario a lo que es la concepción de la dignidad humana.

OTRO SI:

Diálogo añejo ya pero absolutamente vigente, entre CARLOS VÁSQUEZ – U. de A. - y CARLOS GAVIRIA, acerca de quien, dada la magnitud de su ideario y pensamiento, huelgan comentarios  ...


                                                                      


1 comentario:


  1. ... solo un corazón gigante como el de Carlos Gaviria podía alojar ideas y sentimientos tan hermosos de esos seres amados y hoy tan desatendidos y menospreciados ...

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