sábado, 1 de agosto de 2015

Sonata de Otoño en Primavera




…  tiempo inexorable.
 
No hay nada cuestionable
En esta insobornable realidad

                                            Aveces cuando doy en pensar
Mucho en ello, … sí;

Me asaltan unas feroces criaturas:
Sombras, vacíos y una

                              Perenne soledad. Junto con ellas,
Los recuerdos, las nostalgias,

Entonces es, cuando la fragilidad  se posesiona
De mi cuerpo, de mi mente, tal como

Previniéndome: ¡eres vulnerable
Hoy, aún más que ayer!

Y aunque no lo quieras consentir,
Tu vida está marcada por el

Reloj, aunque no lo admitas
Ni esté visible a tus ojos,

Porque el tiempo visto así,

No requiere del objeto  
Sino del recóndito sentimiento,

La consciencia fría que habita en la
Razón, espetándome:

Tenlo presente: ¡no lo olvides,
Los días de bonanza,

De brillos, de colores de ensueño,
Historia cumplida, fueron, ya no son!

Mira al frente, solo él cuenta y suma,
Lo de ayer, lo de siempre,

Un rincón muy pequeño habitará
En tu cerebro, en tú esencia,

Lo demás, será para quienes a tu
Saga, reconocen e identifican

Tu peculiar trasegar,
Por esta senda breve, que ha sido tu vivir

Lo que resta, por cuanto en este
Aspecto si obra la operación,

La diferencia,

Bien poco es lo que de ella
Debes considerar

Más si vale como asiento real, en la columna
Obligada, de tu contabilidad,


Tú pasivo…

1 comentario:

  1. Hola Don Jorge, Errante, una dosis bien servida de poesía para aplacar las tormentas del alma y llenar el corazón de sentimiento. Un espacio de aventura emocional con la palabra que aleja la tristeza y alivia la existencia.

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