No hay nada cuestionable
En esta insobornable realidad
Aveces
cuando doy en pensar
Mucho en ello, … sí;
Me asaltan unas feroces criaturas:
Sombras, vacíos y una
Perenne soledad. Junto con ellas,
Los recuerdos, las nostalgias,
Entonces es, cuando la fragilidad se posesiona
De mi cuerpo, de mi mente, tal como
Previniéndome: ¡eres vulnerable
Hoy, aún más que ayer!
Y aunque no lo quieras consentir,
Tu vida está marcada por el
Reloj, aunque no lo admitas
Ni esté visible a tus ojos,
Porque el tiempo visto así,
No requiere del objeto
Sino del recóndito sentimiento,
La consciencia fría que habita en la
Razón, espetándome:
Tenlo presente: ¡no lo olvides,
Los días de bonanza,
De brillos, de colores de ensueño,
Historia cumplida, fueron, ya no son!
Mira al frente, solo él cuenta y suma,
Lo de ayer, lo de siempre,
Un rincón muy pequeño habitará
En tu cerebro, en tú esencia,
Lo demás, será para quienes a tu
Saga, reconocen e identifican
Tu peculiar trasegar,
Por esta senda breve, que ha sido tu vivir
Lo que resta, por cuanto en este
Aspecto si obra la operación,
La diferencia,
Bien poco es lo que de ella
Debes considerar
Más si vale como asiento real, en la columna
Obligada, de tu contabilidad,
Tú pasivo…

Hola Don Jorge, Errante, una dosis bien servida de poesía para aplacar las tormentas del alma y llenar el corazón de sentimiento. Un espacio de aventura emocional con la palabra que aleja la tristeza y alivia la existencia.
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