... Él siempre cubriendo mi cuerpo
con el total de mi vida,
y silencioso y eterno testigo
Habitan en él, inmensidades
que no tienen nombre,
silencios que se desconoce
en donde tuvieron principio,
junto con distancias
eternas
Una infinitud de sonidos jamás
escuchados
por completo ajenos
a un antes, y a un más luego
Bajo ese abrigo inmemorial
ha discurrido mi vida,
entre días de maravilloso
esplendor,
junto con noches de soledad
y miedo sobrecogedor
Las estrellas y los astros desde
esas distancias inconmensurables,
quien lo sabe, si perplejas o
desconocedoras
de nuestra, y de mí, inutilidad,
Ignoraran por
siempre mi paso fugaz
por sobre la superficie de esta
esfera,
Grávida, palpitante,
de sueños fallidos o de
ilusiones no logradas …
ResponderEliminar... el cielo, firmamento, espacio eterno es de todos ...