*** 31 de marzo de 2015, martes,
23:05 hrs.
Ausencia.
Temporalidad
Pareciera de vez en cuando consideras
concederle reposo al teclado. Sustraerte por completo a la magia que igual es
condicionamiento desplegado por el procesador. Para ventilar otras ideas, otros
pensamientos fruto de tu libertad, del concepto en el que la vives; en el
sentido que el mundo tiene tanto de largo como de ancho. Se podría incluso
pensar que no estás pensando en nada porque no estas produciendo nada. Pero no
hay tal. Continúas observándolo en su forma; en cómo evoluciona y ello de por
sí es asunto de mucha monta. Leer, prosigue como actitud, como disciplina vital
de aliento que te abre posibilidades siempre nuevas; que no te deja quedar
anclado en un solo punto, estático. Siempre cambiando; y, aún así, por pequeña
que sea su proporción creciendo, enriqueciendo tu vida interior. La pregunta que por obvia deriva, ¿para qué te sirve todo eso?; ¿qué vas a hacer con esa cauda
cotidiana de inquietudes pequeñas o grandes; con tanta respuesta ambigua; ¿con
tantos temores e incertidumbres y lo que resulta en verdad bien inquietante,
con ese progresivo esfuerzo, tendrá sentido sabiendo como lo sabes con todo
fundamento, que tu ciclo de vida cada día es más breve? ...

ResponderEliminar... preguntar es verbo. Y las respuestas si la hay, ¿qué son? Existir, qué es, ¿pregunta o respuesta? ...