lo inesperado es parte del vivir, de la vida; con ello podemos rebasar sin darnos cabal cuenta espacios en que jamás pensamos por lo sorprendentes, por su belleza o su opuesto
la voz humana, instrumento inigualable, puede adquirir matices y sonoridades al que ningún otro instrumento se le puede equiparar; su pureza, el grado sumo de su vibración; su volumen e intensidad, y la fuerza y el poder que ella comunica, son únicos, definitivamente prodigiososos
Hildegard, hiciste de tu vida un milagro de amor, de entrega sin condición para lograr alturas que muy pocos mortales han alcanzado
tu esencia se elevó por los cielos rompiendo toda frontera de la condición material. No hubo espacio del espíritu y de la razón que tu celo ansioso de infinito no hubiese alcanzado
de todo lo que cosechaste, legado precioso tu música, tu contigüidad con lo eterno hasta estos tiempos plenos de materialidad ha llegado, y lo tenemos, que es como decir, unidos a tu memoria superamos escuchándote cumbres no soñadas, de luz y belleza
magia del tiempo, milagro de vida ejemplar por donde se te mire única meta acceder a la perfección, y en tu caso, ajeno a todo relativismo,sí hubo verdad e igual perfección …
... … HILDEGARD VON BINGEN
ResponderEliminarlo inesperado es parte del vivir, de la vida;
con ello podemos rebasar sin darnos cabal
cuenta espacios en que jamás pensamos por lo
sorprendentes, por su belleza o su opuesto
la voz humana, instrumento inigualable,
puede adquirir matices y sonoridades
al que ningún otro instrumento se le puede
equiparar; su pureza, el grado sumo
de su vibración; su volumen e intensidad,
y la fuerza y el poder que ella comunica,
son únicos, definitivamente prodigiososos
Hildegard, hiciste de tu vida un milagro
de amor, de entrega sin condición para
lograr alturas que muy pocos mortales
han alcanzado
tu esencia se elevó por los cielos rompiendo
toda frontera de la condición material. No hubo
espacio del espíritu y de la razón que tu celo
ansioso de infinito no hubiese alcanzado
de todo lo que cosechaste, legado precioso
tu música, tu contigüidad con lo eterno
hasta estos tiempos plenos de materialidad
ha llegado, y lo tenemos, que es como decir,
unidos a tu memoria superamos escuchándote
cumbres no soñadas, de luz y belleza
magia del tiempo, milagro de vida ejemplar
por donde se te mire única meta acceder a la
perfección, y en tu caso, ajeno a todo
relativismo,sí hubo verdad e igual perfección …